Lo que muestran las fotos
La historia en detalle
Una casilla para cambiarse (1905). Cuando el pueblo empezó a crecer y llegaba más gente a las playas de Mira Mar, apareció una necesidad: un lugar para cambiarse al llegar a la playa. Hacia 1905, Pascualín De Marco tenía una casilla que trasladaba todos los días desde la barranca hasta la orilla. Se la puede considerar el primer balneario de Miramar, y a partir de ella se empezó a pensar en una rambla con algunas comodidades mínimas para los turistas.
La primera rambla (1906–1911). Se construyó en la playa, entre las actuales calles 25 y 27: varias casillas de madera, la de De Marco y otras de particulares, unidas por una tarima, con un puente para bajar desde lo alto de la barranca. Medía 50 metros de largo y 4 de ancho, y se fue extendiendo hasta los 85. En 1909 se construyó una confitería y en 1910 se le agregó, en uno de sus extremos, el primer muelle de Miramar. En agosto de 1911 un tremendo temporal arrasó con la rambla y el muelle.
La segunda rambla (1911–1929). De inmediato se empezó una nueva, también de madera pero más grande: 100 metros de largo y 5 de ancho, con un puente de acceso más importante y una plazoleta. Ya no era un aglomerado de casillas: además de la confitería tenía bazar, peluquería y otros servicios. En 1912 se sumó a la entrada el edificio de la Ayudantía Marítima, donde un buen número de marineros cumplía la función de los guardavidas de hoy. El 23 de febrero de 1923 un incendio la destruyó, pero se reconstruyó rápidamente. El 31 de mayo de 1929 un nuevo temporal arrasó con gran parte de ella.
La rambla de hormigón (1929–1955). Ese mismo 1929 se empezó una nueva, esta vez con una técnica entonces reciente: el hormigón armado. Como la anterior, era más grande y tenía más servicios, entre ellos un hotel, y ocupaba la playa entre las calles 21 y 25. Durante mucho tiempo fue el centro de la vida social de las tardes miramarenses: después de la playa de la mañana se volvía a la rambla a pasear o a la confitería Tourbillón y al Playa Hotel, donde siempre había fiestas animadas por conocidas orquestas de la época.
El Paseo Costanero (1955–1980). A mediados de los años 50 el mar se llevaba rápidamente la arena, la rambla mostraba serios signos de deterioro y los criterios turísticos de la época pedían adaptarse a un nuevo tipo de turismo. Se decidió demolerla para reemplazarla por una obra "adecuada a los nuevos tiempos". La demolición empezó en 1955 y terminó al año siguiente. En su lugar se hizo el Paseo Costanero: un murallón que en principio iba de la avenida 9 a la calle 9 de Julio, con las casillas de los balnearios y las confiterías, de madera, sobre la misma arena. Cuando bajaba mucho la marea asomaban los restos de los pilotes de la rambla, con los hierros al aire, y la gente se lastimaba; por el peligro que representaban, en 1967 se retiraron.
El Frente Marítimo (1980–2005). En 1980, bajo la gestión del comisionado Juan Roberto Hirsch, el Paseo Costanero dio paso al Frente Marítimo, de la avenida 9 a la calle 27. Las casillas y las confiterías pasaron a ser construcciones de material, todas con el mismo aspecto general.
El frente costero de hoy (2005). Durante la intendencia de Tomás Hogan el frente costero cambió otra vez y quedó como lo conocemos hoy, con bajadas a la arena en las playas del centro. De aquella rambla no queda nada.
- Las fechas, las medidas de las dos ramblas de madera y del muelle y los tramos del Paseo Costanero y del Frente Marítimo son los de las crónicas.
- La forma de la rambla de hormigón sale de postales y fotos aéreas. El ancho del paseo, unos 7 metros, está estimado contando la gente que entra de lado a lado en una foto.
- La ubicación de cada pabellón, la altura de las tarimas y cuánto avanzó el mar con los años son un boceto armado a partir de las fotos.
Si tenés fotos de la rambla, del Paseo Costanero o de los primeros años del Frente Marítimo, escribinos y las sumamos.