La primera. Se levantaron 14 muros de 3,50 × 2,50 m al lado del anfiteatro José Hernández y más de 30 artistas, de la Argentina y de países como Italia, Brasil, México, Bolivia, Venezuela y Canadá, cubrieron sus dos caras: 28 murales en mosaico, esgrafiado y relieve de cemento. Así nació el paseo cultural de la entrada a la ciudad, que hoy es el Parque de la Bienal.
Al mismo tiempo, otros artistas pintaron 16 paneles de madera que después se repartieron en escuelas y edificios municipales de General Alvarado. Participaron docentes y alumnos de la Escuela de Cerámica Rogelio Yrurtia y de la Escuela de Artes Visuales Martín Malharro, de Mar del Plata, y hubo charlas sobre muralismo en el ITEC y en la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario.
La nota de entonces




